Nacido en Las Palmas de Gran Canaria en 1965, inicia los estudios de Bellas Artes en la Universidad Central de Barcelona, abandonándolos pronto para dedicarse a la plástica de manera autodidacta tomando como referentes todos los grandes maestros de la escultura, desde el remoto autor de la Venus de Willendorf, pasando por los clásicos, hasta los maestros contemporáneos. Comienza a exponer desde fecha temprana – en 1982 a la edad de diecisiete años-, sucediéndose las muestras hasta la actualidad. Con Hastío de profeta, acogida en la Casa de la Cultura de Teror en 1993, realiza la primera muestra con carácter programático, método con el que continua trabajando. Con Hedoné, primera obra realizada en malla metálica, que tuvo lugar en el CIC (Las Palmas de Gran Canaria) y en el Espacio Guimerá (Santa Cruz de Tenerife) en 1996, se consolida en el panorama escultórico local. En 1998 realiza la primera exposición con galería profesional, Saro León, con la que mantiene los vínculos profesionales. Con esta galería ha expuesto en eventos de relevancia internacional como ARCO Madrid, VII Bienal de la Habana 2000 y en el MACO, Museo de Arte Contemporáneo de Oaxaca (Méjico) 2004 y Art Basel Miami Beach 2007. Tiene obras en colecciones como la Universidad de Las Palmas de Gran Canaria, Fundación Maphre-Guanarteme(Las Palmas de Gran Canaria) y Museo de Escultura de Leganés (Madrid), a parte de un número considerable de obra pública en distintos municipios de la isla de Gran Canaria, Tenerife, y Alcalá de Henares(Madrid).
Autor con clara intención clasicista, no duda en profundizar en este valor sin que ello le aísle de lo contemporáneo. Bordea la abstracción cuando el desarrollo de los propósitos le sugiera lenguajes distintos, pero siempre con un referente evidente detrás de las propuestas. La investigación sobre la posibilidad de materiales alternativos a los tradicionales, le llevó al desarrollo de la escultura en malla de acero inoxidable, pero con carácter estatuario, lo que produce una aparente paradoja entre la forma sólida, pesante de lo estatuario, y la transparencia, ligereza, de la malla de acero, que hace de este trabajo un hecho plástico muy sugerente. El empleo del bronce para la obra pública ha sido prioritario y es el material, que debido a su originario sentido modelador de la materia, es consustancial a su primer entendimiento de la escultura. Recientemente se ha iniciado en lo que considera la extraordinaria experiencia técnica-estética de esculpir mármol de carrara, en la que parece que en cada golpe de cincel se repita un mantra, una suerte de voto órfico que libera la mente del flujo constante de pensamientos que la confunden y sólo se da el yo creador y el objeto en proceso de creación.
La figura humana, el desnudo, es su medio de comunicación, primero y último, en su valor renacentista: Hombre como medida de las cosas; con una evolución clara desde las primeras realizaciones de marcado carácter dramático a las últimas de sensual serenidad. El sustrato discursivo que impulsa su obra es fundamentalmente existencialista, canalizado a través de un empeño permanente de fusión de ética y estética, que suele quedar velado por la definitiva prevalencia de su plástica.
Desde el 2005 frecuenta por temporadas Florencia y Carrara, dos ciudades italianas donde el arte es consustancial a su historia, una por la forma, la otra por la materia. Ha sido en Florencia, la ciudad por excelencia de la escultura renacentista, con la que Manolo González se siente íntimamente vinculado, donde se le ha galardonado con la Medalla de plata Lorenzo il Magnifico, en escultura, por la obra “PROMETEO-La Autocreación” durante la VII Bienal Internacional de Arte Contemporáneo de Florencia 2009, honor que significa la consolidación de una forma de hacer que se empeña sin complejos y sin prejuicios de modernidad, en la conciliación de las estéticas históricas con la contemporaneidad a través de la forma y de la materia.